Capitulo 12: La tierra soñada, confrontación
Cruzamos la gran puerta, nos cegaba un gran destello de luz, cuando recuperamos la visión, todos nos quedamos impactados, la isla era hermosa, se podría decir que era una tierra muy bien cuidada, no había nada anormal, las flores se movían con la suave brisa que por ahí corría, pero ¿como podría entrar aire si estaba encerrada en un domo? miré al cielo, no se veía como tal, el cielo era azul y no había ninguna nube, era un paraíso, fuimos adentrándonos más todo era igual, no había nada sospechoso, de pronto, unos animales se nos acercaron, eran dóciles, seguimos avanzando hasta llegar a un pequeño río, su agua era cristalina, a lo lejos se miraba un gran castillo, la verdad...no quería ir aún, estaba muy a gusto en ese campo, los chicos estaban igual que yo, di un suspiro enorme y me dejé caer en el pasto, miraba al cielo, no podía creer que en algo tan hermoso se encontrara algo tan malo...no, ¿que estoy pensando? debo rescatar a Arcamis, pero...todo esto no lo vería jamás...me levanté del pasto y comencé a subir a donde estaba el castillo, los demás me vieron y comenzaron a subir conmigo, al llegar, notamos que había un rosal en la entrada, era sorprendente, nunca había visto rosas tan hermosas como las que se encontraban ahí, seguimos caminando, hasta que llegamos a la puerta del castillo, a penas la iba a abrir, cuando ella se abrió sola, cuando entramos, todo estaba oscuro, nos adentramos más y más hasta que, vi la silueta de alguien, el collar comenzó a brillar, unas antorchas se encendieron y la silueta que vi era la de una persona, llevaba una túnica negra.
-Los estaba esperando niños.
Esa voz, era la que había escuchado en el coliseo hace tiempo.
-¿Quien eres tu?-Preguntó Aldaír.
Se quitó la túnica, era una mujer como de unos 25 años, tenía un pantalón negro y unas botas, una blusa color rojo y de su cuello colgaba un collar en forma de rosario, su pelo era rubio y su mirada representaba total indiferencia.
-Yo me llamo Isis, y de aquí no los dejaré pasar-Sonrió-tendrán que matarme si desean pasar al otro cuarto.-dijo muy confiada.
Rápidamente desenfundé mis dos espadas, los demás hicieron lo mismo con sus armas.
-Eso no será problema-Dije-Te aseguro que te derrotaremos.
Ella solo comenzó a reírse.
-¿Que es tan gracioso?-Preguntó Eileen seriamente.
-Es que, ¿se supone que les tenga miedo a unos chiquillos como ustedes? por favor-Se puso seria-Les aseguro que los mataré, y sus cabezas quedarán colgando en la puerta del castillo, sería una bonita decoración.
Ella sacó de sus botas dos dagas, nos miró fijamente y se lanzó contra nosotros, yo la intercepté con mis dos espadas, Aldaír trató de atajarla con su katana y Kenny con sus dagas, Isis solo los pateo y los mandó lejos de ahí, Eileen lanzó una flecha, logró darle en un brazo, dejó caer una daga y rápidamente la empujé y le logré cortar un brazo, Isis solo miraba horrorizada su brazo amputado, agachó la cabeza y luego comenzó a reírse histericamente.
-¿Eso es lo que pueden hacer pequeños niños? vamos, muéstrenme el dolor, ¡Quiero sentir el dolor!
-Si eso deseas, eso tendrás-Dijo Lyla mientras corría con su lanza en manos.
Lyla saltó y le clavó su lanza en su corazón, Isis soltó un grito de dolor y comenzó a escupir sangre, cayó al suelo, ella miró al techo y dijo:
-Señor Bersel...yo...le fallé.
Al terminar de decir eso, ella murió, nosotros solo avanzamos por la siguiente puerta que estaba frente a nosotros, la abrimos, ahora solo salió otra persona con túnica, se dio la vuelta y se la quitó, era un tipo musculoso, con una playera militar y un pantalón negro también, en su cara tenía una enorme cicatriz, el llevaba botas también, su pelo era de color negro.
-Veo que mataron a Isis, Tsk, era una inútil después de todo, me presento ante ustedes soy Keron y les aseguro, que de aquí no pasaran.
El se lanzó contra nosotros lanzándonos un golpe lo esquivamos, y cuando impactó el piso, este hizo un agujero en el, Keron tenía una fuerza espectacular, al ponerse de pie,(porque en el impacto el cayó casi acostado) miró fijamente a Kenny, en un abrir y cerrar de ojos ya estaba frente a el, le dio una patada en el estomago, lanzandolo hacia una pared, y así fue uno por uno, luego me vio a mi, al momento de hacerlo yo agité mi espada horizontalmente, no supe como, pero acerté en el momento justo, e hice que mi espada le hiciera una herida a Keron, el solo me miró y dijo:
-Creo que dejaré pasar a los demás, tu eres el oponente que había estado buscando tu pudiste ver mis movimientos, eres más listo de lo que pensé.
-Gracias, entonces déjalos en paz tu oponente seré yo.-Dije mientras lo señalaba con una espada.
-Eres muy confiado muchacho-Se limpió la sangre de la herida-Pero te diré algo chico.
-¿Que cosa?
-Yo no soy un humano ordinario.-Se quitó la playera, en su pecho tenía un signo extraño.-¡Yo soy el infierno encarnado! ¡Yo soy el que te matará aquí y ahora!.
El signo comenzó a brillar, sus ojos se pusieron de color blanco, su cabello se puso de color blanco, se hizo un poco más grande, y su piel se puso de un color rojo, de su boca salieron dos grandes colmillos.
-Ahhh....Bien, que la verdadera batalla comience niño-Dijo con una voz ronca.
Empuñé mis dos espadas, lo miré fijamente y le dije:
-Concuerdo contigo....¡Terminemos esta pelea Keron!
-CONTINUARÁ-

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