Capitulo 5: No es un adiós...es un hasta pronto.
Me levanté por la mañana, tenía que comprarle una funda a mi espada, no podía tenerla así, fui al mercado de artesanías, y me fui a la sección de armas, el tendedero no me apartaba la vista, creo que era porque no es tan usual que un chico de 17 años anduviera por ahí en la sección de armas, me acerqué a el y le dije:
-Disculpe...¿Tendrá fundas para espadas?
-Si claro chico.
El sacó varias fundas de un cuarto, me gustó una de color negro, pues combinaba con mi espada, le pagué y me preguntó:
-Me preguntaba...¿Que hace un chico como tu con una espada?, digo, dudo que sea para alguien más.
-Le podría explicar señor...pero creo que no entendería.
Salí de la tienda y fui a casa, el reloj comenzó a brillar y decía "Deberías empacar, tu travesía comenzará pronto, 5:20 estación de trenes 2", eran las 12:00, creo que....debería despedirme de mis amigos, era hora de decirles lo que pasaba y en lo que me metí, a Aldaír, Kenny y a Lyla les mandé un mensaje para que me vieran en la cafetería, a las 2:00.
Llegué a casa, Eileen estaba sentada en la mesa desayunando, fui a mi cuarto, tomé la espada y la puse en su funda me acosté en mi cama, mirando hacia el techo, mientras me preguntaba, ¿que clase de peligros me esperan? ¿seré capaz de salvar las islas? ¿seré capaz de poder luchar por lo que amo? cerré los ojos, suspiré y me levanté, fui a la cocina, Eileen agachó la cabeza, cuando abrí el refrigerador para sacar un jugo que tenía guardado y comencé a beber de el, Eileen me preguntó:
-Hermano...¿tienes que ir por esa mujer?
-Si Eileen, es una misión que tengo y...
-Quiero ir contigo-Interrumpió Eileen con lagrimas en los ojos.
-Eileen...no, no podré cargar con la culpa si algo te pasara.
-Hermano yo...-Ella salió de la cocina llorando y se fue a su cuarto.
Le ah de haber dolido, me imagino, y la comprendía, yo también me pondría así si ella se tuviese que ir así, en fin, me puse a ver la tele un rato, cuando dieron las 2:00, me fui a la cafetería, sin antes avisarle a Eileen, solo le grité que iba a la cafetería, ella no contestó, me fui rápido, cuando entré, noté que solo estaban Kenny y Aldaír, me senté en donde estaban.
-¿No vino Lyla?-Pregunté
-No, ella tuvo que atender la tienda, sus padres iban por recursos.-Dijo Kenny.
-¿No saben a que horas estará libre?
-Me dijo que hasta las 5 regresaban.
-Está bien, les diré para que les pedí que vinieran...chicos, dejaré Morganor.
-¡¿Que?!-Dijeron los dos.
-No es por asuntos familiares ni nada de eso, es por esto.
Les enseñé el reloj, Kenny solo volteó la mirada hacia otro lado, Aldaír preguntó:
-¿Y por que por eso dejarás Morganor?
-Este reloj me da instrucciones de lo que debo de hacer, y por el me enteré de que las islas están en grave peligro y yo soy quien debe salvarlas.
Aldaír vio la inscripción que me había dejado el reloj antes.
-Así que tienes que irte a las 5:20.
-Si, es muy certero con la hora, si me dice una hora a esa hora debo de estar.
-¡Eso es una vil estupidez!-Dijo Kenny enojado.
-Cálmate Kenny.-Dijo Aldaír.
-¡No!, ¿como vas a creer en lo que te dice? , nos está tomando el pelo.
-¡Ya basta Kenny!-Grité.-Si no me quieres creer, no lo hagas, mientras yo sepa que es real, con eso me basta.
-Tsk, como quieras.
-Cedric, yo si te creo y espero tengas suerte.
-Gracias Aldaír, me voy, adiós.
Me fui a casa, caminaba tranquilamente, no tenía prisa alguna estaba recorriendo las calles de Morganor por ultima vez, nunca me había dado cuenta de lo bella que era esta ciudad, lastima que la tenía que abandonar, le hablé a Lyla:
-¿Bueno?
-Lyla, habla Cedric.
-Ah si, lo...siento por no poder ir Cedric, yo...
-No te disculpes, ¿te puedo ver en la estación de trenes 2 a las 5:00?
-Claro, ahí estaré Cedric.
Colgué, tenía mucho tiempo antes de eso, pero recordé que tenía que arreglar mis cosas para partir, regresé a casa, en la puerta había una nota "Cedric salí a comprar algo, a las 4:00 regreso Att: Eileen", bien, tenía una hora solo, así que comencé a meter un poco de ropa a una mochila, esta batalla no sería de un día solamente, metí cosas útiles así como una lampara, unas pastillas que ocupaba mi mamá para los dolores de cabeza, una cantimplora con agua, cosas así, puse mi espada en su funda, lucía bien, me recosté en la cama, cerré mis ojos, suspiré y me salí a la sala, y esperé a la llegada de Eileen, estaba aburrido, el tiempo pasaba lento, al fin dieron las 4:00, y después de unos minutos, noté llevar a Eileen cargaba una caja de madera un poco grande.
-¿Te ayudo hermana?-Pregunté.
-No hermano gracias, así estoy bien.
Se encerró en su cuarto, bueno, me dio igual, solo le dije que ya me iba, ella salió de su cuarto y me abrazó.
-Cuídate mucho Cedric.
-Si hermana, no te preocupes yo estaré bien.
Tome mis cosas y salí de la casa , me fui caminando a la estación 2, pensando en que le diría a Lyla, ¿y si le decía lo que sentía por ella?, no sabía, creo que mejor dejaba que todo pasara como estaba destinado a pasar, cuando llegué ahí ya eran las 5:00,me senté en una banca a esperar a Lyla,todo estaba vacío como era de esperarse, al cabo de unos minutos ella llegó,se acercó hacia mi y me dijo:
-Hola Cedric ¿Que me ibas a decir?
-Lyla, yo...tengo que abandonar Morganor.
-¿Que?
Le expliqué lo mismo que le expliqué a Kenny y a Aldaír, ella solo se quedó sorprendida.
-Entonces...es por eso..-Dijo
-Si, yo no quisiera dejar este lugar pero...es mi deber.
-Te...comprendo Cedric.
Al decir eso, un tren inmediatamente llegó una voz avisó:
-Tren hacía Trista de las 5:20, sale en 10 minutos.
-Bien Lyla yo...me tengo que ir.
Al decir esto me di la media vuelta y casi me subo al tren ella me dijo casi gritando:
-¡Cedric! antes de que te vayas quiero que sepas que....que....¡Te amo!
Ella casi se iba cuando la tomé del hombro y le di la vuelta.
-Lyla, yo también te amo y no me atrevía a decírtelo por miedo, por eso tengo que hacer esto, para proteger a la gente que amo, así que, no es por merito propio.
Al terminar de decir esto, la abracé, ella hizo lo mismo, al terminar el abrazo noté que estaba llorando, tomé su mano y le dije:
-No te preocupes Lyla....regresaré.
me subí al tren, vi como ella solo se quedaba parada mientras como el tren se alejaba, di un suspiro, sabía con certeza cual era mi objetivo, así que ya iba preparado, como mamá no había llegado la noche anterior, pensé que la tenían con las personas que estaban secuestrando, así que iba a rescatarla, junto con todas las personas que estaban secuestradas, ellas tenían fe en que alguien las rescataría....y ese alguien...seré yo.
-CONTINUARÁ-

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